Capítulo 1 - Chisináu
En la oscuridad de la noche iluminada débilmente por la luz lunar, yacía sobre mi cama sin poder dormir, balanceándome de lado a lado con el sacudir de mi vagón. Llamarla "cama", bajo mis estándares, sería engañoso, la verdad es que el colchón era inmensamente incómodo, y la constante vibración del viaje, sumado con el frío del invierno, hacían que conciliar el sueño fuese un verdadero reto; supuestamente las camas eran muy buenas para un viaje de 11 horas, al menos en mi caso, no fue así. Estaba acostado sobre mi espalda, pensando en las típicas cosas sin importancia que una persona con insomnio suele pensar, o al menos para mí parecían carecer de significado, pues sabiendo que en la mañana no tendría tiempo suficiente para descansar, lo más conveniente era que durmiese lo mejor posible. Cuando nos asentamos en nuestra cabina, Costin se mantuvo despierto un par de horas mientras hablábamos de cualquier cosa, Anton se durmió casi de inmediato, pues había trabajado ese mismo ...